
Descansabas en el lecho tan fría,
me obsequiaste tu mirada brillante,
mire tus manos cruzadas en tu pecho,
con la blusa entreabierta,
desnudando tu torso maternal.
Respire en cuello,
marcado por la pasión
y tu pelo sedoso…
Dejando confundir el éxtasis de aroma
escaparse con la brisa de tu alma…
Sublime momento!
Que me corro entero entre tus piernas.
Nunca te vi tan serena
tan hermosa…
Deje que una lágrima por tus pómulos corriese
Para perderse en tus labios agrietados.
El silencio empezó a incomodarme
Ya extraño tu gemido doliente
Tu ausencia me derrama
Sigo tu sendero a buscarte…



